La pandemia de coronavirus, que obligó a millones de personas a trabajar, estudiar y consumir desde el hogar, plasmó las desigualdades de los latinoamericanos para acceder a internet y a tecnologías digitales, con sólo un tercio de los hogares pobres de la región conectados. Así lo indica un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), consigna la agencia Reuters.

El organismo de Naciones Unidas planteó que en 2019 un 67% de los habitantes de la región tenía conexión a internet mientras que el resto no tiene o es muy limitada debido a su situación económica y social. En 12 países de la región, en promedio un 81% de los hogares más ricos está conectado y esa cifra cae a 38% en los hogares más pobres. El 67% de los hogares urbanos está conectado mientras que en las zonas rurales sólo lo está el 23%. Y sobre la edad, el 42% de los menores de 25 años y el 54% de los mayores de 66 años no tienen conexión a internet, lo que grafica las dificultades en el ámbito de la educación, por ejemplo.

“La diferencia entre los estratos económicos más altos y más bajos condiciona el derecho a la educación y profundiza las desigualdades socioeconómicas”, dijo la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, quien llamó a aumentar no sólo la conectividad e infraestructura digital sino también las habilidades digitales de los profesores.